El “ocho” Prádena

La Sierra Norte de Madrid, comarca natural limítrofe con las Sierra Norte de Guadalajara, esconde un sinfín de valles, vaguadas y barrancos de una grandeza sinigual.

A lo largo de estos territorios existe un complejo trazado de pistas forestales a través de las que podemos desplazarnos por los mejores rincones de estas sierras, pudiendo disfrutar de una absoluta soledad a muy pocos kilómetros de la bulliciosa ciudad de Madrid.

Prádena del Rincón, kilómetro cero

Esta pintoresca localidad, que recibe el apellido de la principal cadena montañosa de la Sierra Norte, (Sierra del Rincón) nos servirá como punto de origen y destino de nuestra ruta, pudiendo beneficiarnos de las mínimas infraestructuras que existen en su complejo laberinto de plazuelas y callejas: alojamientos rurales, cafeterías, bares y restaurantes, nos servirán de apoyo para disfrutar al máximo de este itinerario.

Comenzamos a pedalear en dirección al Puerto de la Puebla, al principio de manera suave pero, a medida que dejamos a nuestra espalda las últimas casas del pueblo, la pendiente se incrementa y nos veremos rodeados por una zona de grandes pastos, con las montañas hacia las que nos dirigimos siempre marcando nuestro maravilloso horizonte.

Poco a poco abandonamos las campas de hierba y aparecen varias curvas cerradas, que coinciden con el incremento de la pendiente: el punto de mayor dureza corresponde al cruce con la carretera que dejaremos a nuestra izquierda y que se dirige hacia el puerto de la Hiruela. Precisamente en este punto del recorrido es donde cerraremos el “ocho” del itinerario completo dentro de unos cuantos kilómetros.

Abandonamos el asfalto

A unos 400 metros del cruce veremos aparecer a nuestra izquierda una gran posta de tierra: atravesamos la carretera y la tomamos. Al principio sufriremos en nuestras piernas de un fuerte desnivel que, poco a poco, se atenúa dejando la pista casi horizontal.

Pedaleando con una clara tendencia ascendente, desembocamos en el Collado del Salinero, desde donde obtendremos unas fantásticas vistas de la cercana Sierra de Ayllón, con el Pico del Lobo y el Ocejón adornando la panorámica más lejana.

Descendemos unos metros, a media ladera, hasta que las primeras rampas nos anuncien la ascensión hasta el Collado de las Palomas, fácil de distinguir por los puestos de caza que custodian la pista de tierra por la que circulamos.

Entre pinos y robles

El descenso ahora es rápido y bastante cómodo, hasta que desemboquemos en una pista más ancha que tomaremos girando hacia la derecha. Ahora el recorrido se torna más horizontal y disfrutaremos de unas vistas excelentes de Peñalacabra, a nuestro frente, y del Valle de la Puebla, con la localidad homónima al fondo del barranco.

Pedaleamos por encima de los 1.500 metros de altura, por un tupido bosque que, de vez en cuando, se abre al borde de una ladera y nos permite disfrutar del paisaje más lejano hasta que, tras descender por una fuerte rampa pedregosa, atravesamos una barrera metálica que nos lleva hasta la carretera de asfalto que asciende desde la Puebla de la Sierra: giramos a la derecha y ascendemos los 3 kilómetros que nos separan de la cima del puerto.

Diversión asegurada

Una vez recuperado el aliento, acompañados por las espectaculares vistas que hay en el Puerto de la Puebla, procedemos a descender por la fantástica carretera que nos llevará hasta la curva donde abandonamos a nuestra izquierda la carretera que lleva a la Hiruela: ahora giraremos a la derecha para continuar un fuerte descenso hasta desembocar en la carretera que proviene de Montejo de la Sierra.

La pendiente favorable se convierte en una incómoda subida de algo más de un kilómetro, hasta que veamos el cartel que nos anuncia que hemos llegado a la cima del Puerto de la Hiruela.

Ahora tenemos dos opciones: a nuestra izquierda nace una pista forestal, bastante inclinada, por la que podremos llegar hasta el Puerto del Cardoso, nuestro próximo objetivo. Es ciclable al 100%, pero tiene fuertes pendientes, tanto de ascenso como de bajada, con tramos trialeros plagados de piedra suelta. Si atravesamos el alto del puerto y descendemos 50 metros por el Valle de la Hiruela, veremos a nuestra izquierda nacer otra pista más ancha, clausurada por una barrera metálica, que lleva también hasta el Puerto del Cardoso, pero de manera más “amigable” que la pista descrita con anterioridad. Ambos itinerarios aíslan en el centro el Pico de Bañaderos.

Los kilómetros finales

Una vez que desemboquemos en el Puerto del Cardoso continuaremos por el ramal de nuestra izquierda. En los primeros metros de descenso veremos a nuestra derecha una gran fuente de piedra, que mana todo el año.

Al final del descenso de este puerto desembocamos en la carretera de Montejo de la Sierra: giramos a la derecha y atravesamos esta pintoresca localidad serrana. Al salir de esta población, realizamos un marcado giro a la izquierda y recorremos los 3 kilómetros finales que nos llevarán hasta el punto de partida.

DESCARGA EL MAPA DESDE ESTE ENLACE

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

WordPress.com.

Subir ↑

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: